Monday, September 7, 2015

Acuarela




Hoy recuerdo, mañana son borrones. 

Dante Alessa

Si hubieras sido niña te habrías llamado Alessa, por el personaje de Silent Hill. Sí, ese. Tu papá hasta lleva tatuado el Halo del Sol, date una idea. 
Nunca hubo debate en cuanto a que te llamaras Dante. Tanto por el escritor, como por el protagonista del videojuego de Devil May Cry. También está lo obvio, el nombre nos gusta mucho, es un nombre fuerte. Pensé mucho que ibas a ser 'más Dante' de adolescente o adulto, o que me parecía curioso que un niño se llamara así. El debate vino cuando quisimos decidir un segundo nombre: tu papá propuso Nero, yo le dije que a mí lo primero que me venía a la mente era el programa para quemar discos y pues no, yo dije que si Samael pero me dijo que estaba todo darketo y ridículo. Ni recuerdo los demás nombres, qué bueno que no se quedó ninguno. Me gusta que seas Dante nada más. 

El misterioso caso del niño oriental nacido en México de padres mexicanos

A tu papá y a mí siempre nos pareció que tenías pinta de niño chino. Todavía te lo digo seguido. Desde que pudiste entender te molestó que te dijera eso, pero (y esto de verdad pasó) una vez que fuimos a un restaurante de comida china que era atendido por chinos, una señora empezó a sacarle plática al chico que atendía en ese momento, le preguntó que si tenía novia, que cuánto llevaba en México y simplonadas así. Te levantaste de la mesa y corriste cerca de la señora, ella te vio y le preguntó a él "¿él es su hijo?". Obviamente, me encargué de que toda la familia se enterara.

Primera palabra, película y grupo musical

Tu primera palabra no fue papá ni mamá, fue agua. Antes de ti no había tenido a ningún bebé cercano en mi vida  y apenas contigo me acostumbré a todo este asunto de que si tenías hambre, ibas a llorar, si tenías sed, ibas a llorar, si tenías calor, ibas a llorar, si tenías frío... adivina. Llorabas y me provocaba una ansiedad terrible no entenderte y no poder ayudar de entrada. Así que muy pragmática tu mamá, decidí enfocarme en que aprendieras las cosas más útiles primero. Agua, comida. Ya luego dijiste mamá, papá, abuelo, abuela... De hecho en cuanto a lo del lenguaje, siempre fui muy neurótica, muy estricta. Incluso a los días de nacido, no soportaba que te hablaran mal. No hablo de hacerte cariños, me refiero a ese hábito terrible que tienen algunos adultos de hablarle a los niños con un lenguaje deforme, "hablarles chiple". Les decía que tú estabas aprendiendo a hablar (sorpresa...) de todos ellos, que te hablaran bien, que ya lo 'chiple' al hablar, las palabras mochas y las erres fantasmas se iban a dar solitas. No me quitaba de la boca el "está chiquito, no pendejo", y no nada más para eso. 

El Rey León fue la primera película con la que te obsesionaste, la viste muchas veces durante semanas, o meses. Por esas mismas fechas, fuiste muy fan de Superman. Me pedías que te pusiera videos en YouTube.

La primera vez que te vi interesado en música, fue una noche en la camioneta de Mario. Se escuchaba Motorama y te ausentaste, le subiste al volumen y dijiste "¿Quienes son ellos?". Me pareciste un adolescente chiquito entonces. Sólo hasta que terminó la canción, volviste a jugar.  Y por algunos meses, si en mi música salía Motorama siempre me decías que la canción te gustaba. 


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