Wednesday, August 19, 2015

Si esto falla, abortamos la misión

Habría preferido dejarte algo de forma más privada, te había hecho una carta en digital hace algunos años pero robaron esa laptop. Lo que no me roban, lo pierdo y pues bueno... me pareció obvio que no era buena opción.
Pensé en dejarlo en algún tipo de almacenamiento en línea como Dropbox o Google Drive pero ahí se depende de contraseñas, que pueden ser olvidadas o perdidas (hasta pensé en que siempre hay cierta probabilidad de morir junto con la gente a la que se las dejara por ser, pues, cercanos. Es la gente con la que me muevo)
Carta en físico, ni se diga. Tengo el pésimo hábito de mudarme cada -más o menos- seis meses. He perdido de todo, en la última mudanza perdí todo un juego de cubiertos, con la mayoría sin haberse estrenado. Ya no hablemos de papeles...
Entre más gente sepa que esto existe, mejor. Alguien acabará diciéndote.

Pienso mucho en la muerte, hijo. Eres pequeño y todavía estás en una edad en la que no recordarías mucho. Creo que tiene muchos beneficios pensar con frecuencia en la propia muerte, recordar seguido que vamos a morir y que puede suceder en cualquier momento puede quitarle importancia a muchas tonterías y darle el peso que merecen a otras tantas.

Volvimos hace poco de un viaje en el que conociste el mar, quisiera también escribir pronto lo más que pueda recordar de cuando eras aún más pequeño, y cartas del día a día de esas cosillas que se olvidan con el tiempo. Tendrá que ser luego. La cosa es que escribo con usted, un bultito cachetón, dormidito a un lado de mí a la 1:39 de la madrugada. Ya no quise dejar para después y si me muero mañana, el mensaje es el siguiente:

Te amo, Dante. Muchísimo.